hoy tengo una mañana propia y común
por pensar que ya somos casi helechos
u orugas
soy de un antes que pudo haber no sido nube trigo mar madera o sal
sino comunismo con dentadura
con los años
remarcando la linea que nos separa crece sin cambiar
la distancia
entre cada y cual
unos viendo venir la vida mientras se recortan las uñas de los pies
como para no arañar la tierra en vano
otros mirando lo próximo
como flecha tensa que enfila su futuro instantáneo e individual
y doblan sin partir el arco diario
su cabo de horno particular de esa jornada
ignorantes de la cortísima trayectoria
que termina siempre inescrutable
clavada en una oscura nada cualquiera
en un mar sin luna
tan frío